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lunes, 3 de febrero de 2014

Vestido para bebe veraniega 0 - 3 meses.


Vestido  para bebe veraniega 0 - 3 meses.

 Vestido de hilo de algodón pima.
Se ha tejido con un crochet 1.50 /2

Para el canesú se han empleado:
  20 cadenetas para la mitad de la espalda,
aumentar 2 puntos
  24 cad para la manga
aumentar 2 puntos
  40 cad para el delantero
aumentar 2 puntos
  24 cad. para la manga
aumentar 2 puntos
  20 cad para la otra mitad de la espalda.

Tejer 1 hilera de punto entero y una hilera de punto medio
Este canesú se ha tejido: 2 puntos juntos y  1 cad..
En la cintura se ha tejido pasacinta con un punto entero y 1 cad.

El diagrama para la falda se ha obtenido del internet.

Los acabados de las mangas y cuello  al gusto, los hice con punto abanico, semejante al motivo de la falda.

Que tengan una buena semana.

jueves, 30 de enero de 2014

El arcabucero, a crochet!


El arcabucero.
El arcabucero con capa de brocado y adornos dorados, manga buchona, con bordes y cuello de encaje, sombrero  amplio con penachos según S. XVI - XVII, Vaya sincretismo,  espada y arcabus en la mano derecha, la mecha en la mano izquierda. Le puse unas alas diferentes,  prefiero estas que las de las aves, abajo al costado se nota  parte de otra capa en colores  terminada en brocado dorado.

jueves, 23 de enero de 2014

Botitas para bebe de 0 - 6 meses

Botitas para bebe de 0 - 6 meses

Coqueto saco o repón para bebe de 0 - 3 meses

Coqueto saquito para bebe de  0 - 3 meses

Es el saco o ropón de la abuela en el que se emplearon  agujas nº 3, tejido con punto jersey - 1 hilera con los puntos al derecho, 1 hilera con puntos al revés, con lana de color rosado y adornos de flores.
Las mangas y bordes del ropón se han terminado con punto elástico simple.
Las instrucciones se publicaron en este blog  el 28 de diciembre del 2012.

jueves, 16 de enero de 2014

El niño que pega a todos en casa y/o en el colegio

Este interesante artículo fue compartido en Facebook por el Instituto de Terapia Racional Emotiva ITRE de Lima Perú. Si  conocen un niño que reparte golpes en casa o  a sus compañeros  en el colegio,  lo más probable es que esté imitando a un adulto de su entorno, quizás no  puede comunicarse adecuadamente o está aprendiendo conductas agresivas de la TV o videojuegos..  Ahora  existen profesionales  que pueden dar soluciones al respecto.

Muchos padres aconsejan a sus hijos que si un niño les pega una torta, se la devuelva. ¿Es la mejor opción?
L. PERAITA
Día 14/01/2014 - 03.59h

Cuando nacen, los bebés son todo ternura. Sin embargo, un día los padres se topan con «su hijo ha mordido hoy a otro niño en clase», cuando van a buscarle a la guardería. ¿Es el comienzo de un comportamiento agresivo o solo una conducta aislada?
El tiempo lo dirá, pero no hay que dejar pasar la oportunidad dehacerle «entender», en la medida de sus posibilidades debido a su corta edad, que lo que ha hecho está mal. De otra manera, a los mordiscos le sucederán los arañazos, empujones, tortas, puñetazos, empujones...
Según Jesús Jarque, orientador de Infantil y Primaria, pedagogo y master en Psicología y Gestión Familiar, que un niño muerda es un comportamiento que puede considerarse «habitual» cuando va a la guardería y tiene hasta dos años. «Posteriormente, los mordiscos se dejan atrás y dan paso a empujones, pellizcos, arañazos... La presencia de estas conductas dura aproximadamente hasta los 5 años y puede ser un proceso normal, ya que a esa edad, la capacidad de autocontrol es todavía reducida», explica.
Aún así, se trata de comportamientos que no se deben admitir y que hay que corregir cuanto antes puesto que no solo tiene consecuencias negativas para los demás niños, al sufrir el daño, sino también para el propio agresor. «El niño agresivo será rechazado y evitado por los demás —apunta Jesús Jarque—. Además, está aprendiendo una forma inadecuada de actuar que cuando sea un poco mayor le traerá consecuencias negativas».
No son pocos los padres que dicen a sus hijos «cuando a ti te peguen una torta, tú te defiendes y le das otra». Para Jesús Jarque ésta no es una buena recomendación, puesto que «estamos generando más violencia y el patio del colegio puede transformarse en una auténtica batalla campal». ¿Qué hacer entonces? ¿Dejar que le peguen? La respuesta es no.
La pauta que suelen dar los orientadores es que si un niño recibe una torta debe decírselo al profesor. En realidad, la torta ya se la lleva puesta y si la devuelve, lo que puede ocurrir es que se lleve otra.
Por el contrario, si avisa a un profesor, éste podrá tomar cartas en el asunto, regañar al agresor y terminar con este comportamiento agresivo. «Otra situación distinta —explica Jarque— es que varios niños arrinconen a otro en una esquina y le peguen entre todos. Entonces sí que tiene que defenderse».
Causas que motivan la agresividad infantil
- El ejemplo de sus padres. Los niños aprenden por imitación y si en el hogar muchas situaciones se resuelven con cierta violencia, el niño aprenderá esa forma de resolver problemas similares.
- Las dificultades de comunicación.Los retrasos del lenguaje o las dificultades para expresarse, favorecen estos comportamientos.
- La exposición a escenas violentas. La exposición a escenas violentas aumenta la agresividad de los niños, porque aprenden un modelo que tratarán de imitarlo posteriormente. Programas de televisión, películas, deportes de lucha, videojuegos y similares, con cierta carga de violencia también contribuyen directamente a que reproduzcan conductas agresivas.
- Ambientes familiares competitivos. Ambientes familiares donde los niños están descuidados, no existen normas coherentes y donde de alguna manera impera la “ley del más fuerte”, son proclives a que se desarrollen comportamientos violentos.
- Poca tolerancia a la frustración y estrés. Los niños que toleran poco las frustraciones o sometidos a situaciones de estrés, también suelen ser más violentos.
- Otras razones que pueden influir son la falta de habilidades sociales para resolver situaciones conflictivas de manera adecuada y sobre todo, que el niño consiga, con su comportamiento violento, dominar a los demás y obtener beneficios, porque de esta manera está recibiendo un «premio» a ese comportamiento inadecuado.
Medidas que deben adoptarse
1º. Hablen con sus hijos
- Explíquenle que las conductas violentas como arañar o pegar son inadecuadas y las consecuencias negativas que tienen para los demás niños y para él mismo.
2º. No exponer a escenas violentas
- Deben evitar a toda costa que los niños presencien escenas violentas, ya sean en películas, videojuegos, espectáculos deportivos, etc.
- Los niños no distinguen entre la realidad y la ficción y tratarán de reproducir esas situaciones en su vida real.
3º. Ejemplo en el hogar
- Los niños aprenden por imitación, el ejemplo que le den a su hijo o hija será decisivo.
- El niño debe ver en sus padres un modelo de afrontar las situaciones dialogando, negociando, pero sin recurrir a la violencia física o verbal. Tengan en cuenta que su hijo les observa y escucha siempre.
4º. Enséñele otras opciones
- Los padres deben enseñarle de manera concreta alternativas a su conducta, es decir, cómo puede resolver las situaciones de otra manera. - Esto se suele hacer a partir reflexionando sobre episodios sucedidos en el colegio o en contacto con otros niños, por ejemplo, en el parque.
5º. No refuerce las conductas agresivas
- Sin querer, muchas familias “premian” el comportamiento agresivo de su hijo. Bromeando, presumen de esta forma de ser ante otros familiares y amigos con comentarios como “preferimos que él pegue a que le peguen”. De esta forma están aprobando el comportamiento de su hijo o hija.
- En otros casos, se etiqueta al niño como “pegón”, lo que también refuerza este tipo de conductas.
6º. Elogie y apruebe
- Sorpréndalo resolviendo las situaciones adecuadamente, con sus hermanos u otros niños.
- En esos casos, préstele una especial atención, elógielo y apruebe su conducta.
- Será una forma muy concreta de decirle: «así me gustaría que actuaras la próxima vez».
7º. Adopte medidas
- Cuando el niño pegue o agreda a otro niño, adopte medidas de manera que ese comportamiento tenga consecuencias negativas. Las medidas se deben adoptar lo antes posible.
- En primer lugar regáñelo y déjele bien claro que no quiere que se comporte así.
- Si acaba de presenciar una reacción violenta, utilice la técnica de «tiempo fuera»: déjelo en un lugar aburrido pero supervisado, tantos minutos como años tiene.
- Otra forma de actuar, consiste en retirarle algunos privilegios: como no poder ver la TV, o retirlarle un juguete. Aquí, el criterio general será retirárselo tantas horas como años tiene.
8º. Si nada funciona
- Si a pesar de todas las medidas, y pasado un tiempo prudencial el niño o la niña continúa con una conducta agresiva, sería necesario que un especialista valorara el comportamiento para proponer un programa de mejora más personalizado.
http://www.abc.es/familia/20140114/abci-prevenir-agresividad-infantil-201401091334.html

viernes, 10 de enero de 2014

Sombrero de verano a crochet.




Sombrero de verano
La copa mide 18 cm. de altura y el ala 14 cm.
Se tejió con 180 gr. de hilo de algodón Pima,  no muy delgado y crochet 1.75 / 0
Aunque es trabajoso, es fácil de tejer, ahí van los esquemas.
Como horma de la copa me sirvió un tazón que cubrí con plástico.  Así  fue fácil  ponerle la cola blanca. 
Con paciencia, se le puso cola, con una brocha,  durante 5 días y se secó  con el calor del ambiente.
Si desean el ala del sombrero más tiesa, tienen que  ponerle más cola, por lo menos  7 días.
El modelo se obtuvo de la revista rusa MOD.
Lo pueden adornar con cinta de raso, con un pañuelo alrededor de la copa, con flores de colores etc.
Disfrútenlo.

miércoles, 8 de enero de 2014

Super abrigador pasamontaña para niño/a a crochet

Super abrigador pasamontaña para niño/a

Crochet para lana gruesa   Nº 3.5  /  6
Para  el pasamontaña de la foto se emplearon 150 gr. tres ovillos de lana gruesa  de colores crema, rojo y azul acero.
Puntos empleados: medio punto, medio punto entero y punto entero.
Se comenzó a tejer con un anillo de 7 cadenetas.
Tejer  20  puntos en medio punto.
1º    Aumentar  1 p en cada punto de la hilera anterior.
 2º   Tejer  todo con medio punto aumentando  1 p cada 2 puntos
3º    Tejer  todo en medio punto aumentando  1 p  cada 3 p.
Y  así sucesivamente hasta llegar a cubrir la parte superior de la cabeza, la cantidad de aumentos depende del tamaño de la cabeza del niño.
En la prenda de la foto se aumentó  luego,  1 p. en cada punto,  con lana de color blanco y punto entero, en total : 116 puntos.  Se empleó el medio punto entero y luego desde el cuello el punto entero  otra vez, para hacer más suave el tejido.

Al llegar a la zona de los ojos, dejar de tejer , en este caso,    36  puntos y en la hilera siguiente aumentar  el mismo número de puntos que se dejó de tejer, continuar  tejiendo hasta el cuello.  El largo depende si se quiere llegar hasta cubrir parte del pecho y espalda.
Si hace mucho frío  es preferible tejer  solo  con el medio punto o el medio punto entero.

Un abrazo.